Los vertidos de diferentes productos que quedan atrapados bajo las tapicerías, favoreciendo el crecimiento de hongos y mohos, la nicotina del tabaco, los pelos de los perros... Estos son los problemas más habituales causantes de los malos olores en los automóviles. Muy a menudo es el aire acondicionado el causante del problema del mal olor. Los aparatos de aire acondicionado condensan el agua y crean un ambiente ideal para el crecimiento de bacterias dentro de los conductos del aire, las cuales pueden derivar en graves enfermedades, como la Legionela.
